Posteado por: César en: Febrero 6, 2010
Amiloquemegustaescocinar es un blog gastronómico donde se aúna la cocina española con la italiana (desde aquí mi felicitación por tan fabuloso espacio). El pasado viernes, publico una receta llamada calamares rellenos a la siciliana que tiene una pinta fabulosa, así que cuando vi la receta a través de mi lector de rss, decidí que este fin de semana, iba a cocinar algo parecido.
Cuando he visto que la receta que ha inspirado esta es una receta siciliana inevitablemente he comparado los ingredientes con los de la salsa puttanesca (lo único siciliano que he cocinado por otro lado), y como me encanta, he decidido añadir más o menos algún ingrediente más de esta.
El resultado de mis calamares rellenos es el de la foto.
Vamos con la receta.
Lo primero como siempre es comenzar a preparar todos los ingredientes que necesitamos. Así que vamos a coger las pasas y las ponemos con agua y la cucharada de Jerez en un cuenco y dejamos que se maceren.
Limpiamos los calamares bajo el grijo, procuramos quitarles el cartílago, la piel y aparato digestivo. Los tentáculos reservalos.
Vamos ahora con las alcaparras, las anchoas y las olivas negras. Cogemos las alcaparras y las cortamos por la mitad, las anchoas en trocitos como de 1cm y las olivas negras las partimos en cuatro trocitos (procura comprarlas sin hueso porque si no es un dolor) y reservamos.
Ahora llega el turno del tomate, lo pelamos, le quitamos las petitas y lo cortamos en trocitos. Una vez hecho esto, pásalo por la batidora.
Y ya solo nos quedan las nueces. Ponlas en el mortero y pícalas.
Con las gambas no he tenido que hacer absolutamente nada porque he usado gambitas peladas y congeladas que las he puesto en el guiso directamente.
Bien, una vez que ya tenemos todo preparado, pon un poco de aceite en una sartén y cuando esté caliente, añade un diente de ajo “golpeado” con piel incluida (cuando digo golpeado me refiero a golpeado, no hace falta que lo peles ni nada, dale un golpe para que se rompa y suelte sus efluvios y suficiente), las alcaparras, las anchoas, las olivas y las nueces y comenzamos a pochar.
Ve probando la mezcla y cuando veas que más o menos esta todo doradito, añade las gambas (como he dicho yo las he añadido directamente congeladas) y las pasas y continuamos pochando unos 3 o 4 minutos.
Pasado este tiempo, añadimos el tomate (ya pasado por la batidora) y el otro diente de ajo picadito dejamos que alcance el hervor. Una vez haya alcanzado el hervor, pruébalo si ves que el tomate esta ácido, añádele un poquito de azúcar. Hecho esto, añade un poco de orégano y pan rallado y déjalo todo unos 2 o 3 minutos y retíralo del fuego.
Ahora llega el momento del calamar, únicamente tenemos que rellenarlo con la mezcla y lo metemos 30 minutos en el horno (que ya tiene que estar precalentado) a 180 gr habiéndolo salpimentado previamente y rociado con el vino blanco. A los 15m le das la vuelta y ya tendrás este plato.
Rápido y super sabroso.
El año 96 vio como Enrique Morente y Lagartija Nick lanzaban al mercado Omega. Un disco transgresor que fusionaba el flamenco con el rock y seguía los casos que José Monje, el Camarón de la Isla había dado con su leyenda del tiempo.
En Omega, Enrique Morente plasma su visión de un poeta en Nueva York de Lorca y adapta para la ocasión piezas de Leonard Cohen.
Omega es un disco aislado, sin precedentes ni continuidad, una reunión orgiástica de sonido y poesía, de noise rock y cante jondo. Un disco irrepetible y brillante que no te dejara indiferente.
Posteado por: César en: Enero 10, 2010
Tras los pasados días de excesos que ha traído la navidad, ahora, toca cuidarse y empezar (si es que no lo hacías) a hacer ejercicio y a comer sano y saludable. Por este motivo, el primer posta de este año que abre la década, va a ser una receta sencilla, nutritiva pero sobre todo sana y sabrosa.
El resultado de mi crema de calabaza es el que veis en la foto.
Antes de empezar a preparar esta receta, tengo que advertiros que seguramente no vais a encontrar verduras de la huerta del Moncayo en los comercio habituales (yo tengo un huertecito allí que mantengo junto a mi padre
), aun así, el mejor sustitutivo, son las verduras que vosotros mismos cultiváis. Si tampoco tenéis un huerto que es lo más normal, pues cualquier verdura os servirá, siempre y cuando sea de calidad claro.
Bien, vayamos con la receta. Lo primero y como siempre, ponernos cómodos y vamos a empezar a preparar todos los ingredientes.
Empezaremos pelando la calabaza por dentro y por fuera, es decir, primero le quitamos la piel (es un poquito dura y hay que hacer fuerza así que ojo no te vayas a cortar) y después eliminamos los filamentos y pepitas que pueda tener en la parte interior. Una vez hecho esto, la cortamos en forma de tacos y reservamos.
Seguimos con las patatas, las pelamos y cortamos como si fuéramos a hacerlas en plan bravas. Ahora llega el turno de la cebolla, cogemos una y la cortamos por la mitad y reservamos.
Hasta aquí, casi que tenemos los ingredientes fundamentales y podríamos empezar ya con la crema. En lugar de picatostes, en esta receta uso espárragos trigueros y gambas, si prefieres usar picatostes, sáltate el siguiente párrafo, pero te recomiendo que no lo hagas ya que los espárragos y las gambas junto a la calabaza le confieren un sabor fabuloso.
Dicho esto, procedemos a pelar un poquito los espárragos y los cortamos con un grosor de 1cm y reservamos. Con las gambas, si son congeladas, ponlas en agua para que se descongelen antes y si son frescas pues entonces resérvalas.
Bien, llegados a este punto, va a comenzar nuestra labor en los fogones. Para empezar vamos a poner una cazuela al fuego con un poco de aceite y en ella, vamos a rehogar la calabaza, la cebolla y la patata durante dos tres minutos.
Pasado este tiempo, añadimos agua hasta que queden todos los ingredientes cubiertos y dejamos que alcance la ebullición, a partir de este momento, tenemos que dejar cocer la mezcla otros 15 minutos.
Mientras tanto, vamos a verter un poquito de aceite en una sartén y en ella cocinamos los espárragos y las gambas. Ve probando y cuando veas que ya están, retira la sartén del fuego y reserva.
Una vez que la calabaza, la cebolla y la patata ya se ha cocido (primero lo hemos llevado a ebullición y después lo hemos dejado en el fuego 15 minutos), vamos a apagar el fuego y pasamos, la calabaza, la patata y la cebolla al recipiente de la batidora. Añadimos también un quesito por persona y un poquito del caldo resultante de la cocción y lo pasamos todo por la batidora asegurándonos que no quedan brumos.
En este punto tenemos que estar atentos ya que tendremos que ir añadiendo caldo en función de lo espesa que queramos la crema.
Una vez la tenemos bien triturada, vertemos todo el contenido en una cazuela y lo ponemos en el fuego (a fuego medio más o menos) y añadimos la nata, los espárragos y las gambas mientras vamos removiendo con una cuchara de palo para que todo se mezcle bien y lo dejamos 2 minutos.
Y ahora, solo nos queda emplatar y disfrutar de esta fabulosa crema.
David Bowie lanzo en el año 77 Low. El primero de la trilogía berlinesa, y por lo tanto el primer disco en el que colaboro con Brian Eno.
Low se gesto siguiendo la senda que ya había recorrido con su anterior álbum, Station to Station y las canciones que había escrito para la banda sonora de la película que el mismo protagonizaba The man who felt to earth.
En aquel momento, Bowie estaba intentando dejar la cocaína y por lo tanto las letras que escribía hablan de la preocupación, la depresión, el alejamiento, la locura etc. Esto sumado al Krautrock de Neu!, Can, Kraftwerk o Faust que tanto le gustaba e influenciaba a Bowie dio como resultado el álbum posiblemente más brillante e influyente de la carrera del británico.
Posteado por: César en: Diciembre 13, 2009
Hacía varios días que me apetecía volver a cocinar noodles, y por motivos x, no llegaba este momento, así que esta semana pasada he decidido que de este weekend no pasa.
Además, como casi estamos en Navidad y quiero subir a casa cargadito de regalos, he aprovechado el tiempo que estoy dedicando para comprarlos y me he pasado por varias tiendas de comestibles orientales, donde adquirir los ingredientes que necesitaba.
El resultado de mis noodles agridulces con gambas y verduritas es el que veis en la foto.
Para preparar estos este plato y como para realizar la mayoría de los que hago, lo primero que he hecho es preparar todos los ingredientes.
He empezado por los gambones, los he pelado (y he reservado tanto cabezas como pieles) y les he quitado el intestino. Quitarles el intestino es muy sencillo, únicamente tienes que realizar un corte en la parte superior de la gamba, gambón o langostino, y tirar del hilito negro.
Con las cabezas y pieles de los gambones, he preparado un caldo. Esto no tengo muy claro que haya aportado mucho, pero me hacía duelo tirar las cabezas y las pieles sin aprovecharlas, así que las he puesto todas en una cazuela con agua al fuego durante 15 minutos desde que han alcanzado el hervor, y ha sido en este caldo donde he cocinado los noodles o tallarines.
Bien, una vez tenía “limpios” los gambones, he cortado la cebolla a tiritas y el tallo del apio, el pimiento verde y la zanahoria en bastoncitos.
Cuando vayas a comprar apio, indícale a la tendera que te uno de los que se encuentre más cercano al corazón del apio, ya que estos son los más aptos para comer, mientras que los que están en los extremos, son un poco duritos y por lo general se usan para caldos.
Los dientes de ajo, los tenemos que cortar a cuadraditos y las castañas por la mitad (como si las fueras a asar, que es lo que vamos a hacer), la cayena, la machamos en el mortero y el huevo lo abrimos y batimos bien.
Una vez tenemos todos los ingredientes preparados, vamos a empezar a cocinarlos, lo primero que vamos a hacer, es asar las castañas, para ello, vamos a poner las castañas en una sartén (tipo plancha a poder ser) y las vamos a dejar unos 3 minutos por cada cara a fuego fuerte. Una vez que veas que están las retiras, les quitas la piel y reservas.
Ahora, cogemos una sartén y echamos un poquito de aceite de oliva. Lo primero que vamos a hacer es cocinar una tortilla con el huevo, para ello, vertemos el huevo batido con un poquito de sal y cuando veas que se va solidificando, lo doblas sobre si mismo tanto por el lado de la izquierda como por el de la derecha y retiras. Una vez hecho esto, cortamos la tortilla a tiras y reservamos.
En la sartén donde hemos cocinado la tortilla, añadimos un poquito más de aceite (No te preocupes si queda algún resto del huevo que no pasa absolutamente nada), el pimiento verde, la cebolla, la zanahoria y el apio y la ponemos a fuego medio durante 3 minutos removiendo de vez en cuando.
Pasado este tiempo, añadimos los ajitos que anteriormente hemos cortado a taquitos y la cayena machacada y dejamos todo al fuego durante otros 3 minutos.
Ahora es el turno de las gambas, solo tenemos que añadirlas a las verduras y seguidamente, añadimos dos cucharadas de aceite de sésamo y las castañas asadas (que previamente también hemos cortado a taquitos).
Revolvemos todo bien y lo dejamos hasta que las gambas estén cocinadas.
Para cocinar los tallarines, tenemos que poner en una cazuela el caldo que hemos preparado mezclado con agua y sal y lo llevamos al hervor.
Una vez que esta hirviendo, añadimos los noodles y los cocinamos durante unos 5 minutos (ves vigilándolos no obstante y retíralos en el momento en que creas conveniente), pasado este tiempo, los retiramos del fuego, los escurrimos y los refrescamos con agua fría bajo el grifo.
Una vez que tenemos por una lado cocinadas las verduritas y gambas y por otro los tallarines, mezclamos todo en la sartén donde hemos cocinado las verduritas, mezclamos bien y lo dejamos durante unos 5 minutos para que todos los sabores se impregnen de forma conveniente, y aquí termina la receta de hoy.
Verás como quedas plenamente satisfecho con el resultado, ya que entre el aceite de sésamo, las castañas y la cayena, las receta adquiere unos sabores muy agradables.
En el año 71 del siglo pasado, Leonard Cohen lanzo su tercer álbum. Songs of love and hate. Un álbum austero, parco y sombrío desde la portada que se caracteriza por ser uno de sus trabajos más personales, si no el que más.
En él, Cohen canta a la inseguridad, a la soledad, a la amargura, a lo espiritual y lo físico y en definitiva al amor y el odio.
La paradoja es que mostrándonos estos sentimientos, el canadiense consigue firmar el disco posiblemente más brillante de toda su carrera.
Posteado por: César en: Noviembre 29, 2009
Otra vez domingo y otro domingo que tengo un poquito de tiempo para cocinar y comer sano, así que estamos de enhorabuena.
Este fin de semana, se ha celebrado el XV concurso de tapas de Zaragoza y aunque me hubiera encantado ir, no ha podido ser. Si sumamos esto al hecho de que hace más o menos un año que trabajo en una huerta con mi padre y tengo muchísimas hortalizas (súper sabrosas por cierto), he pensado en cocinar alguna receta de la tierra que me vio nacer, Aragón.
Como no solo de ternasco vive el hombre, hoy he querido cocinar algo con pescado, y como acompañamiento, me he decidido por una salsa “chilindrón”, receta predominante en Aragón y la zona de la Ribera Navarra.
Los platos más típicos que se cocinan con esta salsa, son el cordero al chilindrón y el pollo al chilindrón, pero tengo que deciros, que como acompañamiento le va bien a toda clase de carnes y pescados.
El resultado de mi bacalao al chilindrón, es el que veis en la foto.
Lo primero que vamos a hacer es empezar a preparar todo lo que vamos a necesitar.
El chilindrón es una salsa en la que predominan las hortalizas de color rojo, pero esto no quiere decir que no se le puedan añadir otras (como la cebolla y el pimiento verde), es más, van a conseguir que la salsa sea mucho más sabrosa para la vista y el olfato.
Para preparar la salsa, vamos a coger los pimientos, y los vamos a cortar a tiras, el tomate, lo vamos a pelar (puedes escaldarlo antes para que sea más fácil) y lo vamos a cortar a taquitos y el ajo lo vamos a laminar.
El bacalao lo vamos a enharinar.
En una sopera, vamos a poner un poquito de aceite y la vamos a llevar al fuego, añadiendo la guindilla y los ajos laminados a la misma. Cuando los ajos comiencen a dorarse, vamos a añadir el bacalao y lo vamos a cocinar hasta que también esté dorado. Cuidado con los ajitos laminados no se nos vayan a quemar.
Una vez tengamos los lomos de bacalao dorados, vamos a retirarlos a un plato y los reservamos y en el aceite donde los hemos dorado, añadimos la cebolla y los pimientos. Si hay un poquito de harina en el aceite no te preocupes que esta donde tiene que estar.
Cuando los pimientos y la cebolla comiencen a estar blanditos, significa que ya se están cocinando, entonces, añadimos el tomate y revolvemos. Pasados unos 2 minutos añadimos a la sopera media taza de agua (taza de café) y dejamos que se cocine 10 minutos más.
Ahora que ya han pasado los 10 minutos, nos queda añadir los lomos de bacalao que hemos cocinado anteriormente, espolvoreamos todo con tomillo, tapamos la sopera, bajamos el fuego (al mínimo) y lo dejamos dos minutos y ya lo tienes listo para servir.
Hay cambios en el blog, y a partir de ahora, cada vez que pongamos un receta, hablaremos también del disco que hemos escuchado mientras la cocinábamos – comíamos.
Hoy dado que la receta ha sido Aragonesa, el grupo también es aragonés.
El niño gusano, fue un grupo que apareció en Zaragoza en la década de los noventa destacando en el panorama indie nacional por la psicodelia y surrealismo (adjetivo que siempre rechazaron) de sus canciones y discos.
Pese a reunir una gran calidad musical por parte de sus integrantes, nunca lograron el éxito masivo y se separaron en el año 99 del siglo pasado dejándonos cuatro discos fabulosos (3 de estudio y un cuarto de b-sides, rarezas etc.).
Tras la separación de El niño gusano, sus miembros han participado en Muy Poca Gente, La Costa Brava, Tachenko y The Secret Society.
Circo Luso fue su primer álbum, un disco grabado con un presupuesto reducidísimo, en el cual no pudieron meter todos los temas que querían y los arreglos eran escasos, pero brillaba con luz propia. El disco desde luego se podía mejorar (y con el tiempo regrabaron alguna canción) pero sonaba con talento.
Os dejo con La mujer portuguesa, canción que abría el primer disco de una de las bandas de culto que ha dado este país.
Este es el sencillo homenaje que queremos darle a Sergio Algora, ya que hace poco más de un año que nos dejo sin su música.
Posteado por: César en: Noviembre 22, 2009
Aunque este año el otoño – invierno, no está trayendo el frio esperado, hoy me ha apetecido cocinar algo calentito ya que anoche, estuvimos buscando un bar (donde unos amigos celebraban un cumple) bastante rato y hoy me encuentro algo destemplado.
Además, los findes me gusta cocinar arroz, así que elegir la receta, ha sido muy sencillo.
El resultado de mi arroz caldoso es el que veis en la foto.
Bueno vamos al asunto, que esta receta que aquí nos trae, es un poquito laboriosa, eso sí, el resultado es una maravilla, ya que vamos a obtener un arroz muy sabroso.
Esta receta la podemos dividir en tres partes:
Cocinar el caldo y el sofrito, lo podemos hacer de forma paralela, pero no vamos a poder acometer la cocción del arroz, sin pasar por estas dos.
Lo primero que vamos a hacer es preparar los diversos ingredientes para su posterior cocinado.
Vamos a coger el medio puerro y lo vamos a cortar a rodajas de más o menos 2 cm, 3 dientes de ajo, los cortamos en laminas, la cebolla la picamos en juliana, y el tomate (recuerda pelarlo antes de cortarlo) y el medio pimento rojo los cortamos a taquitos y reservamos todo.
Ahora tenemos que elegir si pelamos las gambas o no. A mí las gambas me gusta dejarlas con la piel, pero lo ideal en esta receta es pelarlas antes de cocinarlas. Bueno, para hacer el caldo, vamos a necesitar las cabezas y las pieles de las gambas, así que vayas a dejar las gambas con piel o sin piel, vas a tener que pelar por lo menos un par y sacarles el intestino (haz un corte en la parte superior y tira del hilito negro), y una vez hecho esto, reserva las cabezas y las pieles.
Para preparar el caldo, tenemos que poner en una cazuela una hoja de laurel, la mitad del tomate picado, un diente de ajo entero, el puerro cortado en rodajas, las cabezas y pieles de las gambas (o langostinos o gambones) y todo ello lo espolvoreamos con perejil. Añadimos agua, lo ponemos al fuego y lo dejamos 30 minutos.
Para preparar el sofrito, ponemos una sartén con aceite en el fuego y cuando este esté caliente, añadimos la cebolla, la dejamos unos minutos y añadimos el ajo laminado, unos minutos después, añadimos el pimiento rojo cortado a taquitos, y unos minutos después, añadimos el medio tomate picado que nos queda.
Lo dejamos unos 15 minutos al fuego y añadimos una cucharada (de café) de pimentón dulce, revolvemos y al minuto retiramos todo del fuego.
Ahora tenemos que pasar todo esto por la batidora, así que el sofrito que hemos preparado, lo pasamos al recipiente de la batidora añadiendo también un poquito del caldo que hemos preparado. Lo batimos todo bien intentando que no queden tropezones.
En la sartén que hemos preparado el sofrito, añadimos un poquito de aceite y el arroz pochando este unos minutos. Pasados estos minutos, añadimos el sofrito ya triturado, las almejas y las gambas, sazonamos y ponemos al fuego añadiendo el caldo que hemos preparado conforme se vaya consumiendo, de manera que el arroz este siempre caldoso.
Déjalo al fuego el tiempo necesario, y ve probándolo ya que este arroz se pasa muy rápido. Es conveniente sacarlo cuando este un poquito duro.
Una vez lo has sacado y unos minutos antes de servirlo, espolvoréalo con un poquito de cilantro, que le da un toque genial. Yo al mío, no le he añadido el cilantro ya que a Ana no le gusta y no me ha dejado.
Nada más por hoy amigos. No es que Michael Jackson sea santo de mi devoción, pero hay que reconocer que algunos discos de los Jackson 5 son autenticas joyas, y hoy mientras cocinaba, he disfrutado de ellos, así que aquí os los dejo.
Posteado por: César en: Noviembre 8, 2009
Otra vez domingo, y aunque este weekend (o puente para los madrileños) tengo muchísimo que estudiar, esto no significa que no pueda perder un poquito de tiempo en cocinar.
Hace algunas semanas, Emilio, me paso una receta de pollo al curry que me dijo que salía de maravilla, así que este domingo, me he decidido por ella.
El resultado de mi pollo al curry es el que veis en la foto.
Antes de continuar, tengo que decir que el pollo al curry, tradicionalmente se prepara con leche de coco, si no tienes leche de coco (como ha sido mi caso), lo puedes sustituir por un yogurt griego. Digo yogurt griego porque he cocinado varias veces esta receta y siempre lo hacía con yogurt griego Danone (que quede claro que Danone no está patrocinando este blog, aunque si quiere hacerlo estaría encantado) hasta hace un mes aprox que la cocine en casa de mis padres para cambiar un poco y tuve que emplear un yogurt desnatado y el resultado no es igual ni de cerca.
Para empezar, lo primero que vamos a hacer es cortar la cebolla en juliana y el calabacín y pimiento verde a taquitos. Una vez que los tenemos cortaditos, lo lavamos todo, y lo ponemos al fuego en una sartén con un chorrito de aceite virgen extra.
Mientras se van pochando las verduritas, salamos la pechuga de pollo y reservamos.
Una vez las verduras se encuentran doraditas, añadimos la pechuga de pollo y vamos revolviendo con la cuchara de palo (que hay que cuidar las sartenes) hasta que empiecen a dorarse.
Llegados a este punto, tenemos que añadir el curry.
Hay que tener cuidado en no pasarnos, ya que el curry tiene un sabor muy fuerte y lo que nos puede suceder es que si echamos mucho, este plato solo sepa a curry (y tu cocina huela a él varios días).
La cantidad ideal es una cuchara de café. La añadimos a las verduras y al pollo y vamos removiendo. Veras que tanto el pollo como las verduras van a teñirse de amarillo. Cuando haya sucedido esto, deja de remover y déjalo unos 3-4 minutos.
Pasado este tiempo, nos toca añadir el yogurt griego.
Si sois dos personas, 1 yogurt es más que suficiente. Si vas a acompañar al pollo con arroz está bien, pero si no lo vas a hacer, no eches todo el yogurt, si no 3/4 de él.
Así que sin miedo añade la cantidad necesaria de yogurt y comienza a remover hasta que todo esté bien mezclado.
Ahora solo tienes que dejarlo todo unos 10 – 12 minutos a fuego lento y ya tienes cocinado un maravilloso pollo al curry.
Para preparar el arroz, simplemente tienes que poner agua en una sopera y al fuego. Una vez que comience a hervir, añades el arroz basmati y lo dejas el tiempo necesario para que se cocine. Ves probándolo y sabrás en que momento esta ok.
Mientras he estado cocinando, he estado escuchando un recopilatorio de la Motown (el próximo día toca Stax
) así que me voy, pero os dejo con uno de los grandes hits del sello.
Posteado por: César en: Octubre 18, 2009
La pasta me encanta, porque es sabrosa, rápida y creativa, ya que te permite sobre un producto base, poder realizar múltiples variantes.
Así que este sábado pasado, cuando he visto unos espagueti negros (spaguetti nero di sepia) he decidido que los iba a comer y en seguida, me han venido los ingredientes a la cabeza.
El resultado de mis espagueti negros es el de la foto.
Lo primero que tenemos que hacer es ponernos algo cómodo, pinchar un poquito de música y servirnos algo de beber, veras como así se cocina mucho mejor y más a gusto.
Una vez que ya estamos dispuestos, nos toca empezar y lo primero que vamos a hacer, es limpiar la sepia y los chipirones.
La sepia, generalmente se vende ya limpia y únicamente nos toca localizar el “ojo”, cortarlo y lavarla bien. Una vez realizado esto, nos toca limpiar los chipirones, Ana, es toda una experta en esta labor ya que lo hace muy bien y rápido y seguro que ella os lo podría contar mejor que yo, pero básicamente solo tenemos que quitarles la piel y las aletas, sacarles las tripitas y esqueleto (en la parte central, tranquilo, que tirando un poquito sale todo de una pieza), darles la vuelta, eliminar cualquier cosita que no tenga buen aspecto y lavar bien bajo el grifo.
Cuando tenemos limpia la sepia, la troceamos al gusto. Con los chipirones, puedes hacer lo mismo, aunque yo he preferido dejarlos de una pieza.
Una vez tenemos la sepia y los chipirones limpios y troceados, ponemos una sartén en el fuego (el fuego que este muy vivo), vertemos el aceite y cuando este esté caliente, añadimos la sepia, los chipi, el ajo troceado y un par de cayenas de que le va a dar un gustito picante fabuloso.
Mientras tanto en una sopera, pon agua, con sal y una hoja de laurel y al fuego. Cuando comience a hervir, añades la pasta y la cocinas hasta que este al dente.
Cuando ya tenemos la pasta al dente, la escurrimos y refrigeramos y tras esta operación, añádela al sofrito de chipirón, sepia, ajo y cayena y mezcla bien para que el picor de la cayena impregne bien la pasta y se mezclen bien todos los sabores e ingredientes, y el plato ya lo tienes.
Preséntalo bien, y a disfrutar.
Mientras hemos estado cocinando, hemos estado escuchando a la Velvelettes, uno de los tesoros de la Motown. Disfrutadlas.
Posteado por: César en: Octubre 3, 2009
Esta semana pasada, hemos pasado el weekend en Lisboa, y tras haber probado el genial bacalao que allí cocinan (a la brasa o asado), me he decidido a cocinar algo con bacalao.
Días atrás, navegando por ahí encontré una receta de Bacalao con tomate y alcaparras y he pensado que era una buena receta para cocinar, aunque añadiéndole alguna modificación, como la cebolla y la guarnición de cuscús.
Lo primero que vamos a hacer es cortar los ingredientes que necesitamos, vamos a empezar por la cebolla, que la tenemos que cortar en juliana y finita. Una vez que tenemos la cebolla, pelamos el tomate (si lo escaldas te va a resultar mucho más fácil) y lo cortamos a taquitos, retirando las pepitas. Además, cortamos a láminas un diente de ajo.
Una vez que ya tienes todo cortado y reservado, pon aceite en una sartén a fuego medio, y cuando el aceite este caliente lo bajas a fuego bajo y añades 2 dientes de ajos enteros y los cuatro lomitos de bacalao.
Durante unos seis minutos, vamos removiendo para disolver la gelatina que van a soltar los lomitos y pasado este tiempo, les damos la vuelta, los dejamos unos cuatro – cinco minutos y seguimos removiendo.
Una vez pasado este tiempo, volvemos a darles la vuelta y añadimos la cebolla, la dejamos unos dos – tres minutos y ya añadimos el tomate y las alcaparras, sazonamos al gusto y dejamos todo unos 4 minutos.
Pasado este tiempo, ve retirando los lomos y deja la salsa un par de minutos más y ya solo te queda emplatar, sin olvidar que tenemos que espolvorear el bacalao con un poquito de eneldo.
Para el cuscús, únicamente tienes que poner agua en una sopera y llevarla a ebullición. Una vez este hirviendo, añades el cuscús (la misma cantidad de cuscús que de agua) mezclado con un poco de comino, lo retiras del fuego y lo dejas reposar.
El resultado final ha sido el que veis en la foto.
Mientras he cocinado he estado escuchando a Marvin Gaye. Grande entre grandes.
Posteado por: César en: Septiembre 13, 2009
Este domingo, Alberto, para celebrar que se ha comprado un nuevo piso, nos ha invitado a comer en su casa y dado que ahora tiene que ahorrar un poquito, el primer plato del menú ha consistido en unos espagueti a la puttanesca (a la manera de Rubén que fue quien le enseño la receta y nadie los hace como él).
La puttanesca, es una receta siciliana. Se especula mucho con su origen ya que literalmente traducido viene a ser los espagueti al estilo de las putas. En wiki, hay distintas teorías sobre su origen, una de ellas es que las putas los preparaban entre cliente y cliente y otra dice que el nombre viene por las anchoas ya que su olor recuerda a la flora vaginal.
Dejando la historia a parte, esta salsa es genial para la pasta y se corresponde con las recetas que más me gustan para pasta, es decir las que tienen pocos ingredientes pero con sabores fuertes.
Los espagueti a la puttanesca que hemos comido, son los de la foto:
Lo primero que haremos va a ser llenar una olla de agua con un poco de sal y ponerla al fuego. Cuando el agua este hirviendo, añadimos la pasta y la dejamos unos 7 – 8 minutos.
Mientras se prepara la pasta, vamos a pelar los dientes de ajo, para ello, golpéalos y así la piel saldrá más fácil y además comenzaran a soltar su jugo. Una vez los tenemos pelados, ponemos los ajos a freír en una cazuela con aceite hasta que se doren.
Mientras se doran los ajos, vamos a ir cortando las anchoas (troceamos cada una de ellas en 4 trocitos más pequeños) y las olivas negras (en rodajas), una vez realizado el trabajo lo mezclamos y reservamos.
Cuando los ajos ya estén dorados, añadimos el tomate a los ajos (si has usado tomate natural, antes tienes que pelarlo, trocearlo y quitarle las pepitas, si usas tomate triturado, eso que te ahorras) y los dejamos a fuego medio un par de minutos. Una vez pasados estos minutos, prueba el tomate y si ves que esta ácido, añádele una cucharadita de azúcar.
Una vez realizado esto, solo nos queda añadir las anchoas, las aceitunas negras y la cayena (machácala antes en el mortero) a la mezcla y dejarlo todo en la cazuela unos 10 minutos. Pasado este tiempo añadimos el perejil, orégano y la albahaca y volvemos a dejarlo otros 10 minutos.
Ahora solo nos queda mezclar la salsa con los espagueti y ya tienes el plato en la mesa.
Solo decir que durante la comida como el anfitrión pasa bastante de la música, he conectado mi ipod a su equipo de música y Jamie Lidell nos ha acompañado.
Posteado por: César en: Agosto 9, 2009
El cuscús es un plato tradicional de Marruecos hecho a base de sémola de trigo, es un plato sabroso y muy fácil de preparar y además, muy agradecido cuando estas empezando con la cocina.
En una media hora, puedes tener listo un plato delicioso y un poquito exótico.
Siempre que empiezo a cocinar, lo primero que hago es ponerme un poquito de música y algo de beber, vino (dependiendo de si he salido la noche anterior) si es otoño – invierno o cerveza si es primavera – verano, así que ya sabes, ponte cómodo, relájate y al asunto.
Preparar el cuscús (como ya he dicho) es muy sencillo, lo primero que vamos a hacer, es verter 1 vaso de agua con sal en una cazuela y ponerlo a hervir. Mientras tanto, en otro vaso del mismo tamaño del que hemos usado para poner el agua (puedes usar el mismo y una cosa menos que tienes que recoger y limpiar posteriormente), vertemos el cuscús o sémola de trigo y un poquito de sésamo y mezclamos bien (tradicionalmente se cocina al vapor en una cuscusera, pero seguro que como yo no tienes una, así que hagámoslo con agua hirviendo que el resultado también es fabuloso).
Cuando el agua este hirviendo, añadimos el cuscús mezclado con el sésamo y mezclamos bien, retiramos del fuego y tapamos con un trapo la cazuela. Ahora solo nos queda dejarlo reposando 5 minutos.
Mientras reposa el cuscús, vamos a cortar el pimiento verde y el pimiento rojo en cuadraditos y el ajo puerro en aros gruesos. Lo lavamos todo bien y lo añadimos a una sartén con aceite, añadimos un poquito de sal y empezamos a pochar la guarnición.
La cebolla, la cortamos también a cuadraditos y tras haberla lavado, la añadimos a las 3, 4 minutos de haber añadido el resto de verduras.
Cuando la verduras las tengamos listas, las retiramos del fuego y las dejamos reposar.
En otra sartén freímos la pechuga de pollo con ajo y cuando la tengamos doradita, añadimos un poco de vino blanco y dejamos que reduzca.
Una vez que tenemos todo cocinado, solo nos queda mezclarlo en una fuente y servir.
Como veis es muy fácil de cocinar y en este plato siempre podéis aplicar vuestro toque personal como he hecho yo con el sésamo o el vino por ejemplo. Además si vais variando las verduras y seguro que también queda de maravilla y quizás encontréis la receta perfecta. Otra receta interesante que he encontrado por ahí de cuscús la podéis ver siguiendo el link.
El resultado del mío, el que veis en la foto.
Nada más amigos, mientras he cocinado el cuscús he estado escuchando a los Fabulosos Cadillacs, el grupo más grande que ha dado Argentina y toda Suramérica.