Posteado por: César en: Noviembre 22, 2009
Aunque este año el otoño – invierno, no está trayendo el frio esperado, hoy me ha apetecido cocinar algo calentito ya que anoche, estuvimos buscando un bar (donde unos amigos celebraban un cumple) bastante rato y hoy me encuentro algo destemplado.
Además, los findes me gusta cocinar arroz, así que elegir la receta, ha sido muy sencillo.
El resultado de mi arroz caldoso es el que veis en la foto.
Bueno vamos al asunto, que esta receta que aquí nos trae, es un poquito laboriosa, eso sí, el resultado es una maravilla, ya que vamos a obtener un arroz muy sabroso.
Esta receta la podemos dividir en tres partes:
Cocinar el caldo y el sofrito, lo podemos hacer de forma paralela, pero no vamos a poder acometer la cocción del arroz, sin pasar por estas dos.
Lo primero que vamos a hacer es preparar los diversos ingredientes para su posterior cocinado.
Vamos a coger el medio puerro y lo vamos a cortar a rodajas de más o menos 2 cm, 3 dientes de ajo, los cortamos en laminas, la cebolla la picamos en juliana, y el tomate (recuerda pelarlo antes de cortarlo) y el medio pimento rojo los cortamos a taquitos y reservamos todo.
Ahora tenemos que elegir si pelamos las gambas o no. A mí las gambas me gusta dejarlas con la piel, pero lo ideal en esta receta es pelarlas antes de cocinarlas. Bueno, para hacer el caldo, vamos a necesitar las cabezas y las pieles de las gambas, así que vayas a dejar las gambas con piel o sin piel, vas a tener que pelar por lo menos un par y sacarles el intestino (haz un corte en la parte superior y tira del hilito negro), y una vez hecho esto, reserva las cabezas y las pieles.
Para preparar el caldo, tenemos que poner en una cazuela una hoja de laurel, la mitad del tomate picado, un diente de ajo entero, el puerro cortado en rodajas, las cabezas y pieles de las gambas (o langostinos o gambones) y todo ello lo espolvoreamos con perejil. Añadimos agua, lo ponemos al fuego y lo dejamos 30 minutos.
Para preparar el sofrito, ponemos una sartén con aceite en el fuego y cuando este esté caliente, añadimos la cebolla, la dejamos unos minutos y añadimos el ajo laminado, unos minutos después, añadimos el pimiento rojo cortado a taquitos, y unos minutos después, añadimos el medio tomate picado que nos queda.
Lo dejamos unos 15 minutos al fuego y añadimos una cucharada (de café) de pimentón dulce, revolvemos y al minuto retiramos todo del fuego.
Ahora tenemos que pasar todo esto por la batidora, así que el sofrito que hemos preparado, lo pasamos al recipiente de la batidora añadiendo también un poquito del caldo que hemos preparado. Lo batimos todo bien intentando que no queden tropezones.
En la sartén que hemos preparado el sofrito, añadimos un poquito de aceite y el arroz pochando este unos minutos. Pasados estos minutos, añadimos el sofrito ya triturado, las almejas y las gambas, sazonamos y ponemos al fuego añadiendo el caldo que hemos preparado conforme se vaya consumiendo, de manera que el arroz este siempre caldoso.
Déjalo al fuego el tiempo necesario, y ve probándolo ya que este arroz se pasa muy rápido. Es conveniente sacarlo cuando este un poquito duro.
Una vez lo has sacado y unos minutos antes de servirlo, espolvoréalo con un poquito de cilantro, que le da un toque genial. Yo al mío, no le he añadido el cilantro ya que a Ana no le gusta y no me ha dejado.
Nada más por hoy amigos. No es que Michael Jackson sea santo de mi devoción, pero hay que reconocer que algunos discos de los Jackson 5 son autenticas joyas, y hoy mientras cocinaba, he disfrutado de ellos, así que aquí os los dejo.
Posteado por: César en: Noviembre 8, 2009
Otra vez domingo, y aunque este weekend (o puente para los madrileños) tengo muchísimo que estudiar, esto no significa que no pueda perder un poquito de tiempo en cocinar.
Hace algunas semanas, Emilio, me paso una receta de pollo al curry que me dijo que salía de maravilla, así que este domingo, me he decidido por ella.
El resultado de mi pollo al curry es el que veis en la foto.
Antes de continuar, tengo que decir que el pollo al curry, tradicionalmente se prepara con leche de coco, si no tienes leche de coco (como ha sido mi caso), lo puedes sustituir por un yogurt griego. Digo yogurt griego porque he cocinado varias veces esta receta y siempre lo hacía con yogurt griego Danone (que quede claro que Danone no está patrocinando este blog, aunque si quiere hacerlo estaría encantado) hasta hace un mes aprox que la cocine en casa de mis padres para cambiar un poco y tuve que emplear un yogurt desnatado y el resultado no es igual ni de cerca.
Para empezar, lo primero que vamos a hacer es cortar la cebolla en juliana y el calabacín y pimiento verde a taquitos. Una vez que los tenemos cortaditos, lo lavamos todo, y lo ponemos al fuego en una sartén con un chorrito de aceite virgen extra.
Mientras se van pochando las verduritas, salamos la pechuga de pollo y reservamos.
Una vez las verduras se encuentran doraditas, añadimos la pechuga de pollo y vamos revolviendo con la cuchara de palo (que hay que cuidar las sartenes) hasta que empiecen a dorarse.
Llegados a este punto, tenemos que añadir el curry.
Hay que tener cuidado en no pasarnos, ya que el curry tiene un sabor muy fuerte y lo que nos puede suceder es que si echamos mucho, este plato solo sepa a curry (y tu cocina huela a él varios días).
La cantidad ideal es una cuchara de café. La añadimos a las verduras y al pollo y vamos removiendo. Veras que tanto el pollo como las verduras van a teñirse de amarillo. Cuando haya sucedido esto, deja de remover y déjalo unos 3-4 minutos.
Pasado este tiempo, nos toca añadir el yogurt griego.
Si sois dos personas, 1 yogurt es más que suficiente. Si vas a acompañar al pollo con arroz está bien, pero si no lo vas a hacer, no eches todo el yogurt, si no 3/4 de él.
Así que sin miedo añade la cantidad necesaria de yogurt y comienza a remover hasta que todo esté bien mezclado.
Ahora solo tienes que dejarlo todo unos 10 – 12 minutos a fuego lento y ya tienes cocinado un maravilloso pollo al curry.
Para preparar el arroz, simplemente tienes que poner agua en una sopera y al fuego. Una vez que comience a hervir, añades el arroz basmati y lo dejas el tiempo necesario para que se cocine. Ves probándolo y sabrás en que momento esta ok.
Mientras he estado cocinando, he estado escuchando un recopilatorio de la Motown (el próximo día toca Stax
) así que me voy, pero os dejo con uno de los grandes hits del sello.
Posteado por: César en: Octubre 18, 2009
La pasta me encanta, porque es sabrosa, rápida y creativa, ya que te permite sobre un producto base, poder realizar múltiples variantes.
Así que este sábado pasado, cuando he visto unos espagueti negros (spaguetti nero di sepia) he decidido que los iba a comer y en seguida, me han venido los ingredientes a la cabeza.
Lo primero que tenemos que hacer es ponernos algo cómodo, pinchar un poquito de música y servirnos algo de beber, veras como así se cocina mucho mejor y más a gusto.
Una vez que ya estamos dispuestos, nos toca empezar y lo primero que vamos a hacer, es limpiar la sepia y los chipirones.
La sepia, generalmente se vende ya limpia y únicamente nos toca localizar el “ojo”, cortarlo y lavarla bien. Una vez realizado esto, nos toca limpiar los chipirones, Ana, es toda una experta en esta labor ya que lo hace muy bien y rápido y seguro que ella os lo podría contar mejor que yo, pero básicamente solo tenemos que quitarles la piel y las aletas, sacarles las tripitas y esqueleto (en la parte central, tranquilo, que tirando un poquito sale todo de una pieza), darles la vuelta, eliminar cualquier cosita que no tenga buen aspecto y lavar bien bajo el grifo.
Cuando tenemos limpia la sepia, la troceamos al gusto. Con los chipirones, puedes hacer lo mismo, aunque yo he preferido dejarlos de una pieza.
Una vez tenemos la sepia y los chipirones limpios y troceados, ponemos una sartén en el fuego (el fuego que este muy vivo), vertemos el aceite y cuando este esté caliente, añadimos la sepia, los chipi, el ajo troceado y un par de cayenas de que le va a dar un gustito picante fabuloso.
Mientras tanto en una sopera, pon agua, con sal y una hoja de laurel y al fuego. Cuando comience a hervir, añades la pasta y la cocinas hasta que este al dente.
Cuando ya tenemos la pasta al dente, la escurrimos y refrigeramos y tras esta operación, añádela al sofrito de chipirón, sepia, ajo y cayena y mezcla bien para que el picor de la cayena impregne bien la pasta y se mezclen bien todos los sabores e ingredientes, y el plato ya lo tienes.
Preséntalo bien, y a disfrutar. El resultado del mío es el de la foto.
Mientras hemos estado cocinando, hemos estado escuchando a la Velvelettes, uno de los tesoros de la Motown. Disfrutadlas.
Posteado por: César en: Octubre 3, 2009
Esta semana pasada, hemos pasado el weekend en Lisboa, y tras haber probado el genial bacalao que allí cocinan (a la brasa o asado), me he decidido a cocinar algo con bacalao.
Días atrás, navegando por ahí encontré una receta de Bacalao con tomate y alcaparras y he pensado que era una buena receta para cocinar, aunque añadiéndole alguna modificación, como la cebolla y la guarnición de cuscús.
Lo primero que vamos a hacer es cortar los ingredientes que necesitamos, vamos a empezar por la cebolla, que la tenemos que cortar en juliana y finita. Una vez que tenemos la cebolla, pelamos el tomate (si lo escaldas te va a resultar mucho más fácil) y lo cortamos a taquitos, retirando las pepitas. Además, cortamos a láminas un diente de ajo.
Una vez que ya tienes todo cortado y reservado, pon aceite en una sartén a fuego medio, y cuando el aceite este caliente lo bajas a fuego bajo y añades 2 dientes de ajos enteros y los cuatro lomitos de bacalao.
Durante unos seis minutos, vamos removiendo para disolver la gelatina que van a soltar los lomitos y pasado este tiempo, les damos la vuelta, los dejamos unos cuatro – cinco minutos y seguimos removiendo.
Una vez pasado este tiempo, volvemos a darles la vuelta y añadimos la cebolla, la dejamos unos dos – tres minutos y ya añadimos el tomate y las alcaparras, sazonamos al gusto y dejamos todo unos 4 minutos.
Pasado este tiempo, ve retirando los lomos y deja la salsa un par de minutos más y ya solo te queda emplatar, sin olvidar que tenemos que espolvorear el bacalao con un poquito de eneldo.
Para el cuscús, únicamente tienes que poner agua en una sopera y llevarla a ebullición. Una vez este hirviendo, añades el cuscús (la misma cantidad de cuscús que de agua) mezclado con un poco de comino, lo retiras del fuego y lo dejas reposar.
El resultado final ha sido el que veis en la foto.
Mientras he cocinado he estado escuchando a Marvin Gaye. Grande entre grandes.
Posteado por: César en: Septiembre 13, 2009
Este domingo, Alberto, para celebrar que se ha comprado un nuevo piso, nos ha invitado a comer en su casa y dado que ahora tiene que ahorrar un poquito, el primer plato del menú ha consistido en unos espagueti a la puttanesca (a la manera de Rubén que fue quien le enseño la receta y nadie los hace como él).
La puttanesca, es una receta siciliana. Se especula mucho con su origen ya que literalmente traducido viene a ser los espagueti al estilo de las putas. En wiki, hay distintas teorías sobre su origen, una de ellas es que las putas los preparaban entre cliente y cliente y otra dice que el nombre viene por las anchoas ya que su olor recuerda a la flora vaginal.
Dejando la historia a parte, esta salsa es genial para la pasta y se corresponde con las recetas que más me gustan para pasta, es decir las quetienen pocos ingredientes pero con sabores fuertes.
Lo primero que haremos va a ser llenar una olla de agua con un poco de sal y ponerla al fuego. Cuando el agua este hirviendo, añadimos la pasta y la dejamos unos 7 – 8 minutos.
Mientras se prepara la pasta, vamos a pelar los dientes de ajo, para ello, golpéalos y así la piel saldrá más fácil y además comenzaran a soltar su jugo. Una vez los tenemos pelados, ponemos los ajos a freír en una cazuela con aceite hasta que se doren.
Mientras se doran los ajos, vamos a ir cortando las anchoas (troceamos cada una de ellas en 4 trocitos más pequeños) y las olivas negras (en rodajas), una vez realizado el trabajo lo mezclamos y reservamos.
Cuando los ajos ya estén dorados, añadimos el tomate a los ajos (si has usado tomate natural, antes tienes que pelarlo, trocearlo y quitarle las pepitas, si usas tomate triturado, eso que te ahorras) y los dejamos a fuego medio un par de minutos. Una vez pasados estos minutos, prueba el tomate y si ves que esta ácido, añádele una cucharadita de azúcar.
Una vez realizado esto, solo nos queda añadir las anchoas, las aceitunas negras y la cayena (machácala antes en el mortero) a la mezcla y dejarlo todo en la cazuela unos 10 minutos. Pasado este tiempo añadimos el perejil, orégano y la albahaca y volvemos a dejarlo otros 10 minutos.
Ahora solo nos queda mezclar la salsa con los espagueti y ya tienes el plato en la mesa.
El resultado ha sido el siguiente.
Solo decir que durante la comida como el anfitrión pasa bastante de la música, he conectado mi ipod a su equipo de música y Jamie Lidell nos ha acompañado.
Posteado por: César en: Agosto 9, 2009
El cuscús es un plato tradicional de Marruecos hecho a base de sémola de trigo, es un plato sabroso y muy fácil de preparar y además, muy agradecido cuando estas empezando con la cocina.
En una media hora, puedes tener listo un plato delicioso y un poquito exótico.
Siempre que empiezo a cocinar, lo primero que hago es ponerme un poquito de música y algo de beber, vino (dependiendo de si he salido la noche anterior) si es otoño – invierno o cerveza si es primavera – verano, así que ya sabes, ponte cómodo, relájate y al asunto.
Preparar el cuscús (como ya he dicho) es muy sencillo, lo primero que vamos a hacer, es verter 1 vaso de agua con sal en una cazuela y ponerlo a hervir. Mientras tanto, en otro vaso del mismo tamaño del que hemos usado para poner el agua (puedes usar el mismo y una cosa menos que tienes que recoger y limpiar posteriormente), vertemos el cuscús o sémola de trigo y un poquito de sésamo y mezclamos bien (tradicionalmente se cocina al vapor en una cuscusera, pero seguro que como yo no tienes una, así que hagámoslo con agua hirviendo que el resultado también es fabuloso).
Cuando el agua este hirviendo, añadimos el cuscús mezclado con el sésamo y mezclamos bien, retiramos del fuego y tapamos con un trapo la cazuela. Ahora solo nos queda dejarlo reposando 5 minutos.
Mientras reposa el cuscús, vamos a cortar el pimiento verde y el pimiento rojo en cuadraditos y el ajo puerro en aros gruesos. Lo lavamos todo bien y lo añadimos a una sartén con aceite, añadimos un poquito de sal y empezamos a pochar la guarnición.
La cebolla, la cortamos también a cuadraditos y tras haberla lavado, la añadimos a las 3, 4 minutos de haber añadido el resto de verduras.
Cuando la verduras las tengamos listas, las retiramos del fuego y las dejamos reposar.
En otra sartén freímos la pechuga de pollo con ajo y cuando la tengamos doradita, añadimos un poco de vino blanco y dejamos que reduzca.
Una vez que tenemos todo cocinado, solo nos queda mezclarlo en una fuente y servir.
Como veis es muy fácil de cocinar y en este plato siempre podéis aplicar vuestro toque personal como he hecho yo con el sésamo o el vino por ejemplo. Además si vais variando las verduras y seguro que también queda de maravilla y quizás encontréis la receta perfecta. Otra receta interesante que he encontrado por ahí de cuscús la podéis ver siguiendo el link.
El resultado del mío, el que veis en la foto.
Nada más amigos, mientras he cocinado el cuscús he estado escuchando a los Fabulosos Cadillacs, el grupo más grande que ha dado Argentina y toda Suramérica.
Posteado por: César en: Julio 26, 2009
Hoy quería hacer una receta original, fácil de preparar y sabrosa, así que he pensado en hacer un noodles.
Los noodles, no viene a ser otra cosa que fideos de arroz. Podéis comprarlos en grandes superficies del tipo Hipercor o Carrefour etc… Aunque yo os recomiendo que os paséis por algún establecimiento de comida china.
Ayer, estuvimos buscando un regalo para una amiga de Anita y en uno de los muchos “chinos” que hay por Malasaña, compre tanto los fideos de arroz como la salsa de soja, ya que supongo serán más “auténticos” y de paso económicos.
Los ingredientes que hemos usado son los siguientes:
Para preparar los noodles, en una cazuela, ponemos agua, sal y una hoja de laurel (aquí el toque Mediterráneo) y lo ponemos todo en el fuego.
Cuando el agua comience a hervir, añadimos los noodles y los dejamos unos 4 minutos.
Mientras el agua empieza a hervir, limpiamos la pechuga de pollo (puedes comprarla a tacos o en filetes y posteriormente la cortas en trocitos) quitándole la poca grasa que tenga y las partes más feítas que tenga. La salpimentamos y la freímos en una sartén con un poquito de aceite.
Una vez tienes la pechuga de pollo doradita, la retiras del fuego y la reservas.
Mientras se va cocinando la pechuga de pollo, cogemos la cebolla y la cortamos en medias lunas, cortamos el ajo tierno, lo añadimos todo en un escurridor y la ponemos bajo el grifo.
Una vez limpia, añadimos todo a una cazuela y con aceite, le añadimos un poquito de sal y comenzamos a dorar la cebolla y los ajetes.
Ve probando las verduritas y cuando consideres que la cebolla esta ya casi (a los ajetes les costara algo más), añadimos la cucharada sopera de curri y mezclamos bien. A los dos minutos aproximadamente añadimos la salsa de soja y mezclamos bien. Lo dejamos todo unos 5 minutos a fuego lento y ya solo nos queda añadir la pechuga de pollo, lo volvemos a dejar un ratito para que se vayan mezclando bien todos los sabores, y ya solo nos queda añadir a la cazuela los fideos y los brotes de soja y mezclar todo bien. Aviva el fuego y a ello.
El resultado final de la receta es el que veis en la foto.
A esta receta, además de la cebolla y los ajetes, puedes añadir zanahoria, pimiento verde, pimiento rojo, setas etc. El resultado será mucho más sabroso, yo en mi caso, pensaba que tenía el frigorífico algo más lleno y no he podido añadir todo esto, pero de verdad os lo recomiendo.
Mientras yo cocinaba Ana se ha dedicado a ir poniendo música y como no podía ser de otra forma han predominado los Beatles.
Posteado por: César en: Julio 12, 2009
Domingo. Ayer no salímos hasta tarde y hoy toca cocinar. Así que como tengo tiempo, no estoy ni cansado ni de resaca, voy a ver si puedo sorprender a Ana y he decidido que voy a preparar un sabroso solomillo de cerdo con salsa de champiñones.
La receta es sencilla y sabrosa, y la nos va a costar algo menos de una hora.
Los ingredientes para dos personas son:
Lo primero que vamos a hacer es dorar el solomillo, así que vamos a poner en una cazuela unas 4 cucharadas soperas de aceite y le vamos a dar vidilla al fuego.
Cuando vemos que está caliente, añadiremos el solomillo que previamente lo habremos limpiado quitándole la grasa que tuviera, y además lo habremos salpimentado al gusto. El solomillo, lo dejamos a fuego fuerte y vamos dorándolo por todos lados.
Una vez que tenemos el solomillo dorado, lo retiramos y reservamos.
En la cazuela donde hemos dorado el solomillo, vertemos la cebolla cortada en cuartos de luna bien finita. Vamos a utilizar el mismo aceite y así ira cogiendo sabor. La cebolla, al igual que el solomillo, la vamos a dorar a fuego fuerte y una vez que este doradita, añadimos el champiñón (que habremos lavado bien previamente).
El champiñón y la cebolla los vamos a tener un rato y cuando veamos que están cocinados (el champiñones habrá menguado y en tendrán un color marrón – grisáceo) llega el momento de añadir el coñac (o el vino blanco). Vamos removiendo con la cuchara hasta que se evapore el alcohol, el momento, pues tendrás que ir probando y oliendo y sabrás cual es.
Ahora nos toca bajar el fuego al mínimo, añadir la nata, la cucharada (de postre) de pimentón y el solomillo. Lo dejamos media hora y ya tenemos el plato.
Una vez ha pasado la media hora (conviene ir vigilando no se vaya a espesar mucho la salsa), solo nos queda sacar el solomillo e ir cortando medallones.
El resultado, pues el que podeis ver en la foto.
Mientras estaba cocinando, he estado escuchando a All Green. Os dejo con el y espero que lo disfruteis tanto como el plato.
Salud!!!!
Posteado por: César en: Febrero 16, 2009
Hoy vamos a preparar un pincho de tortilla de bacón y verduritas a la plancha. Vais a ver que es muy sencillo prepararlo y os va a quedar un plato resultón, sabroso y elegante.
Vamos con los ingredientes.
Es conveniente que tostemos un poquito el pan que usaremos como base, así que si no tienes tostadora, lo primero que haremos es precalentar el horno durante 10 minutos a 300 grados. A los 10 minutos metes el pan y lo vas vigilando para que no se queme, cuando este a tu gusto, lo sacas. Si tienes tostadora úsala que seguro que es más económico y rápido.
Vamos a cocinar a la plancha la verduritas. Corta el calabacín a rodajas, el pimiento verde a tiras y la cebolla a gajos y lo pones en una sartén con poquito aceite para cocinarlo a la plancha. Incorporamos los espárragos troceados y los ajetes también troceados con el ajo cortado a láminas. Lo sazonamos todo con sal y cocinamos hasta que este al punto, y tranquilo que cuando lo estés haciendo sabrás que quiero decir con “al punto”.
Cortamos 4 lonchas de bacón a tiras y lo cocinamos un poquito en aceite caliente. Una vez el bacón este dorado, lo retiramos y en el mismo aceite cocinamos las otras cuatro lonchas de bacón enteras. Cuando se encuentren doradas, retíralas y reserva.
Ahora cogemos dos huevos, los batimos en un plato y le incorporamos el bacón troceado a tiras. Simplemente lo vertemos todo en la sartén donde hemos cocinado el bacón le echamos un poquito de sal y preparamos un tortilla francesa. Córtala en cuatro trozos y reserva.
El pincho ya lo tenemos, solo nos queda prepararlo.
Cogemos el pan tostado, y ponemos una base de verdurita a la plancha, un trozo de tortilla y una loncha de bacón. Sujétalo con un palillo y a comer.
El resultado es el que veis en la foto.
Mientras he estado cocinando he estado escuchando a Stevie Wonder así que aqui os dejo con él, musica alegre para un plato alegre.
Posteado por: César en: Enero 25, 2009
Hoy vamos a ver una receta muy sencilla y a la vez rica y nutritiva. Yo le guardo especial cariño porque cuando me fui a vivir solo, fue la primera que aprendí y además, quién no recuerda esos domingos de pollo asado, pues sí, que no te de vergüenza, saca a la maruja que llevas dentro y al asunto que seguro que no te arrepientes.
Como introducción, decir que el pollo, es el ave más numerosa y se calcula que supera los 13.000 millones de ejemplares, por lo tanto también, es una de las carnes más consumida en todo el mundo.
La carne de pollo se caracteriza por su contenido en vitaminas B3, B12 y ácido fólico, y por su aporte en minerales, como el zinc o el hierro. Hay que tener en cuenta que en función de lo que vayamos a comer, estos aportes cambian un poco, por ejemplo, los muslos, tienen menos proteínas que la pechuga y el triple de grasa; en cambio, la pechuga sin piel apenas contiene grasas, ni colesterol.
La patata, al igual que el pollo, es uno de los principales alimentos para el ser humano. Es originaria de América del Sur, y fue introducida en Europa por los conquistadores españoles. Con el tiempo, se ha cultivado en todo el mundo.
Antes de continuar y como aclaración, tengo que decir que aunque en el nombre de la receta haya usado la palabra muslito, yo únicamente he usado las patas del pollo. Aunque quizás hubiera sido más acertado llamar a la receta jamoncitos de pollo o patas de pollo, he decidido usar el nombre de muslito, ya que es más genérico y al final uses la pata o todo el muslo, el asunto no cambia mucho.
Tras esta breve introducción, vamos a ver los ingredientes que necesitamos para realizar este plato, fácil y rico.
Ahora que sabemos los ingredientes vamos a ver qué pasos tenemos que dar para elaborar este plato.
Lo primero que vamos a hacer es precalentar el horno a 200º durante 10 minutos. Mientras tanto, vamos a coger el pollo y a lavarlo bien, lo colocamos en una fuente (os recomiendo que sea de cristal), lo salpimentamos y le echamos un buen chorro de aceite.
Una vez la campanilla (que quede claro que no hablo de la de Peter Punk) nos avise de que los 10 minutos llegan a su fin y que el horno esta precalentado, cogemos la fuente y la metemos al horno durante 15 minutos.
Ahora llega el turno de las patatas y la cebolla, pelamos y las cortamos la patata (haciendo rebanadas) en plan a lo pobre o panadera y después la cebolla en juliana. Ponemos la patata en una fuente con agua y perejil y reservamos. La cebolla la reservamos también pero no le ponemos nada.
Cuando la campanilla del horno vuelva a avisarnos de que los 15 minutos han pasado, sacamos la fuente que teníamos en el horno (colócala en una superficie que no se pueda quemar como la tabla de madera que se suele usar para cortar), les hacemos sitio a las patatas, salpimentamos la patata, le damos la vuelta al pollo y lo colocamos encima de la patata y vertemos la cebolla sobre él. En este momento, tenemos que echar el diente de ajo cortado en juliana. Ponemos un poquito de agua y otro poquito de vino blanco (medio vaso normal de agua y poco menos de vino blanco).
Volvemos a meter la fuente al horno durante otros 15 minutos y esperamos. Cuando pasen estos 15 minutos, volvemos a sacar la fuente, las patatas ya estarán hechas, así que las retiramos de la fuente y reservamos. El pollo, os recomiendo que lo tengáis otros 15 minutos, así que vuélvele a dar la vuelta y otra vez al horno.
Pasados estos 15 minutos, ya lo tienes, si te gusta un poquito más churruscadito, apaga el horno y déjalo otros 5, 10 minutos hasta que alcance el punto que creas mejor.
Cuando lo vayas a servir, espolvoréalo con un poquito de perejil.
Eso es todo por hoy el resultado final ha sido el que veis en la foto. Además de patatas, también podéis echarle un poco de pimiento verde y pimiento rojo, le da un toque interesante y sabroso.
Os recomiendo que cocinéis esto cuando tengáis algo que hacer, ya que no hay que prestarle mucha atención, así que ya sabes si tienes que limpiar tu pequeño pero coqueto pisito o no puedes dejar de leer ese libro genial que te han estado recomendado durante tanto tiempo del cual tu siempre has pasado, pues aprovecha, prepárate un pollo asado y así podrás hacer muchas cosas mientras tanto, siendo tu tiempo mucho más productivo.
Mientras he cocinado esta receta, he estado leyendo Tokio ya no nos quiere de Ray Loriga y escuchando el genial Dear Science (entre los 10 mejores de 2008 ) de Tv On The Radio. Os dejo con ellos.